Wednesday, May 9, 2007

Anécdotas de Facundo Cabral...



  • Pregunté a un viejo Tarahumara por qué no usaban armas para defenderse de los cuatreros, y me dijo: Si las armas fuesen necesarias, habríamos nacido con ellas.



  • Me dijo un campesino chino: Si quieres ser feliz un día, emborrachate; si quieres ser feliz una semana, cásate; si quieres ser feliz toda la vida, sé jardinero.



  • En el Campo di Fiore, en el trastevere romano, lo encontré dándole migajas a las palomas. Le pregunté: ¿Usted es el que yo creo? Y me dijo: Yo soy el que tú quieras. Le pregunté: ¿Usted es el maestro? Y me dijo: No, maestro es el que te puso delante de mí y a mí delante de ti. Yo soy Arthur Rubinstein.



  • Cuando me fui de mi casa, niño aún, mi madre me acompañó a la estación, y, cuando subí al tren, me dijo: Este es el segundo y último regalo que puedo hacerte, el primero fue darte la vida, el segundo la libertad para vivirla.



  • La oración predilecta de mi madre decía: Señor, te pido perdón por mis pecados, ante todo por haber peregrinado a tus muchos santuarios, olvidando que estás presente en todas partes. En segundo lugar, te pido perdón por haber implorado tantas veces tu ayuda, olvidando que mi bienestar te preocupa más a Ti que a mí. Y por último, te pido perdón por estar aquí pidiéndote que me perdones, cuando mi corazón sabe que mis pecados son perdonados antes que los cometa, ¡tanta es Tu Misericordia, amado Señor!



  • Alguna vez me preguntó mi madre: ¿cuándo vas a dejar de pelear para comenzar a vivir?, ¡porque no se pueden hacer las dos cosas a la vez!


  • Mi madre creía que el día del Juicio Final el Señor no nos juzgará uno por uno -ardua tarea- sino el promedio, y si juzga el promedio, estamos salvados, porque la mayoría es buena gente.


  • El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso -una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que construyen la vida.


  • Diría mi madre: Si los malos supieran qué buen negocio es ser bueno, serían buenos aunque sea por negocio.

Anécdotas de Facundo Cabral,
contadas por él mismo

Monday, May 7, 2007

Recuerditos...

A propósito de los famosos "memes" que circulan por la Blogosfera, hoy me acordé de que cuando estaba en el colegio, se puso de moda hacer test para conocer más a las amigas y a las compañeras de clase. Lo fundamental era comprarse un Cuaderno Caribe (el del indiecito) de una línea, de los que tenían dos grapitas en el centro y la tapa de cartulina y las letras e impresos en azul (o rojo clarito) y por detrás traían las tablas de multiplicar del 1 al 10, donde seguramente nos las aprendimos muchísimos; se necesitaba, además, un bolígrafo Paper Mate de aquellos que permitían borrar la tinta, por si cambiabas de opinión o te equivocabas (la Vida podría traer unos cuantos, digo), un "Borra Mate", pues, y la paciencia de una santa para ir escribiéndo en cada página una pregunta y numerando cada línea para que 15 ó 20 amiguitas contestaran las preguntas en su número y línea correspondiente, a todo lo largo del cuaderno, porque había que llenar todas las páginas.

Por supuesto, las preguntas comenzaban por el infaltable "Nombres, apellidos y fecha de nacimiento, y otras preguntas tales como "¿Cuál es tu color favorito?", "¿Tu comida favorita?", "¿Te has enamorado alguna vez? ¿De quién?", "¿Qué libro estás leyendo en este momento?", ¿Cuáles son tus autores y tu poetas favoritos?", "Canción y cantate o grupo musical favoritos", "Película de cine preferida", etc, etc, etc. Nos podíamos pasar el rato del recreo o estar horas en encerradas en la habitación de alguna de nosotras, intercambiando cuadernos y contándonos la vida, echadas sobre la panza en el suelo y escuchando musiquita...

Yo no puedo recordar cuántos cuadernitos de esos lleé entre los 11 y los 15 años, mientras estudiaba el bachillerato... y me pregunto a dónde habrán ido a parar... ¡Qué nostalgia!



PD) No pude encontrar imágenes del cuaderno Caribe en la red ¿se lo pueden creer???