La tierra te duele, la tierra te da
En medio del alma, cuando tú no estás
La tierra te empuja de raíz y cal
La tierra suspira si no te ve más
la tierra donde nacistes no la puedes olvidar,
porque tiene tus raices y lo que dejas atrás...
Monday, June 7, 2004
Mi Tierra...
Hoy que ha sido un día extraño, desde que amaneció se me metió en el cuerpo el estremecimiento de lo premonitorio... y luego, cuando venía a casa a mediodía, me golpeó en la nostalgia, la voz añoradísima de Gloria Estefan...
Milonga del moro judío...
Por cada muro un lamento
en Jerusalén la dorada
y mil vidas malgastadas
por cada mandamiento.
Yo soy polvo de tu viento
y aunque sangro de tu herida,
y cada piedra querida
guarda mi amor más profundo,
no hay una piedra en el mundo
que valga lo que una vida.
estribillo
Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé que Dios es el mío
ni cuáles son mis hermanos.
No hay muerto que no me duela,
no hay un bando ganador,
no hay nada más que dolor
y otra vida que se vuela.
La guerra es muy mala escuela
no importa el disfraz que viste,
perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera,
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste.
estribilllo…
Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé que Dios es el mío
ni cuáles son mis hermanos.
Y a nadie le dí permiso
para matar en mi nombre,
un hombre no es más que un hombre
y si hay Dios, así lo quiso.
El mismo suelo que piso
seguirá, yo me habré ido;
rumbo también del olvido
no hay doctrina que no vaya,
y no hay pueblo que no se haya
creído el pueblo elegido.
Pertenece al disco "Eco" de
Jorge Drexler
Música: Jorge Drexler
Letra: Chicho Sánchez Ferlosio (estribillo)
/Jorge Drexler (décimas)
Sunday, June 6, 2004
Del Adiós...
En verdad os digo
que el adios no existe:
Si se pronuncia entre dos seres
que nunca se encontraron,
es una palabra innecesaria.
Si se dice entre dos que fueron uno,
es una palabra sin sentido.
Porque en el mundo real del espíritu
sólo hay encuentros
y nunca despedidas,
y porque el recuerdo del ser amado
crece en el alma con la distancia,
como el eco en las montañas del crepúsculo
Kahlil Gibran
que el adios no existe:
Si se pronuncia entre dos seres
que nunca se encontraron,
es una palabra innecesaria.
Si se dice entre dos que fueron uno,
es una palabra sin sentido.
Porque en el mundo real del espíritu
sólo hay encuentros
y nunca despedidas,
y porque el recuerdo del ser amado
crece en el alma con la distancia,
como el eco en las montañas del crepúsculo
Kahlil Gibran
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