El recién estrenado matrimonio se había dicho el “sí quiero” en el salón del trono, el mismo en el que en 1956 se casaron por lo civil Rainiero III y la princesa Gracia. Con las primeras notas de la banda de la compañía de carabineros y cerca de media hora después, a las 15-50 GMT, hicieron su aparición en una de las ventanas del Palacio, acompañados en otras colindantes por Carolina y sus hijos y los padres de la novia.
La excampeona de natación suma ahora a su condición de esposa la de princesa, que le permitirá firmar a partir de ahora como “Charlene de Mónaco” y la somete a todas las miradas con la esperanza de que permita pronto la llegada de un heredero al trono.
Los monegascos, con la invitación y su documento de identidad en mano, habían comenzado a llegar a la plaza a partir de las 14-00 GMT, y todavía continuaban apareciendo cuando las pantallas cortaron la retransmisión, acabado el enlace civil. Banderas sudafricanas, en honor de la novia, y monegascas contribuyeron a darle al lugar el ambiente festivo y familiar deseado por el matrimonio, que bajó a la plaza para recoger el regalo ofrecido por los nacionales, con los que compartirán posteriormente un cóctel. EFE
No comments:
Post a Comment